martes, 25 de febrero de 2020

HIJO DE MADRE DIABÉTICA

HIJO DE MADRE DIABÉTICA 
A nivel mundial la asociación de diabetes y embarazo tiene una frecuencia de 1 a 5%, del cual sólo el 10% se debe a diabetes pre gestacional (incluye la diabetes tipo 1 y tipo 2) y hasta el 90% a diabetes gestacional diagnosticada en cualquier etapa del embarazo, requiera o no tratamiento con insulina para su control. La diabetes en el embarazo se clasifica de acuerdo al tiempo de evolución y a la gravedad de las complicaciones presentes con la clasifi cación modifi cada de White. El HMD es un neonato de riesgo elevado por las complicaciones que puede presentar. La incidencia de complicaciones es mayor en los hijos de madre con diabetes pre gestacional y son más graves en los hijos de madres con enfermedad avanzada o que tuvieron mal control metabólico durante el periodo de la gestación. Las complicaciones del HMD pueden darse en cualquier etapa:
a) Fetales: malformaciones del SNC, cardiacas, musculoesquéleticas, macrosomía, desnutrición in utero, óbito;
b) intraparto: traumatismo, asfixia, prematurez;
c) neonatal: alteraciones metabólicas (hipoglucemia, hipocalcemia, hipomagnesemia) cardiorrespiratorias (SDR o taquipnea transitoria, miocardiopatía), hematológicas: policitemia, hiperbilirrubinemia, trombosis de la vena renal;
f) a largo plazo: diabetes, obesidad,intolerancia a la glucosa, défi cit neurológico.

Puntos sobresalientes
Las alteraciones en el HMD son ocasionados por el ambiente con trastornos metabólicos dependientes del tipo de diabetes en la madre. La hiperglucemia materna incrementa la secreción tanto de insulina como de leptina fetal lo que produce alteraciones en el desarrollo fetal, desde la embriogénesis y en etapas posteriores.
El hiperinsulinismo e incremento de leptina fetal, provocan una alteración del balance energético e incremento en el depósito de grasa fetal.
La clasificación modificada de la Dra. White para la asociación entre diabetes y embarazo va de acuerdo al tiempo de evolución y presencia de las complicaciones vasculares, considerada más pronóstica que clínica.

PERIODO PREPATOGÉNICO (FACTORES DE RIESGO)
Agente La hiperglucemia materna propicia en el feto un incremento en la producción de insulina lo que ocasiona hiperplasia e hipertrofi a de órganos sensibles, esta hiperinsulinemia fetal se asocia a macrosomia en 30 a 35%, lo que incrementa de 2 a 4 veces el riesgo de distocias y lesiones asociadas al nacimiento, asfixia. Uno de los órganos más frecuentemente afectados es a nivel cardiaco provocando cardiomiopatía hipertrófica.
Esta hiperinsulinemia también ocasiona retraso en la madurez pulmonar lo que incrementa hasta siete veces la frecuencia de síndrome de dificultad respiratoria. Hay alteraciones metabólicas como hipoglucemia por alteración en la lipogénesis y producción hepática de glucosa, hipocalcemia e hipomagnesemia; se observa policitemia e hiperviscosidad en 2 a 4 veces más lo que a su vez incrementa el riesgo de hiperbilirrubinemia y problemas trombóticos. Así también, se incrementa hasta cuatro veces el riesgo de presentar malformaciones congénitas y la posibilidad de ingresar a una terapia intensiva secundario a cualquiera de las alteraciones antes mencionadas, con lo que se incrementa el riesgo de muerte perinatal de 2 a 5 veces. En el feto, los niveles elevados de glucosa son la causa de las malformaciones, mismas que se desarrollan en las primeras siete semanas por lo que es importante el adecuado control desde las primeras etapas del embarazo. Cuando la hemoglobina glucosilada (HbA1) rebasa el valor de normalidad de 6%, se relaciona con malformaciones congénitas: los hijos de las madres que tienen valores de HbA1 entre 7 y 8.5%, presentan un riesgo de 5% y se incrementa hasta el 22% cuando los valores son mayores de diez porciento.

Huésped Si durante el embarazo el control metabólico de la madre no es adecuado se incrementa el riesgo de complicaciones en el RN. Investigadores han reportado que el crecimiento acelerado durante la vida fetal, estimulado por la hiperglucemia materna e hiperinsulinismo fetal, puede extenderse hasta el fi nal de la infancia, pudiendo presentarse un trastorno permanente en la cinética de la glucosa-insulina, con incremento así en la incidencia de intolerancia a la glucosa en la infancia tardía observando que hasta un 50% de los afectados con macrosomía  tienen mayor peso y talla que los no afectados entre los 5 y 8 años de edad y un 40% llega a presentar obesidad a los siete años y medio de edad.

Ambiente Las modificaciones en el matroambiente por la diabetes afectan al feto y cambian en el transcurso del embarazo; así, en el primer trimestre hay una mejor utilización de la glucosa y la madre requiere menos insulina; son frecuentes los episodios de hipoglucemia materna, los que no afectan al producto.  Después de la semana 24 a 28 hay más resistencia a la insulina lo que favorece la hiperglucemia materno-fetal y, como respuesta, hiperinsulinismo en el producto; por lo mismo, en esta etapa la madre puede tener cetoacidemia que conlleva riesgo de muerte fetal. En la última etapa del embarazo mejora la utilización de glucosa y disminuyen los requerimientos de insulina. A nivel de microambiente, la placenta se considera un órgano metabólicamente activo, que no sólo transfi ere nutrientes sino que interviene en la síntesis de hormonas y otras proteínas y cubre activamente las necesidades nutricionales del feto. Los factores parecidos a insulina condicionan disminución del flujo sanguíneo placentario y pueden, junto con la elevación de HbA1c, producir hipoxemia fetal que a su vez aumenta la eritropoyesis, con policitemia, ictericia y trombosis secundarias en el RN. Las alteraciones vasculares en la diabetes avanzada pueden comprometer más el fl ujo sanguíneo placentario y condicionar disminución del tamaño del feto.

PREVENCIÓN PRIMARIA
Promoción de la salud Se enfocará a programas de educación preconcepcional y de control prenatal adecuados, con detección de factores de riesgo para diabetes mellitus o gestacional, así como del crecimiento intrauterino. En las pacientes consideradas normales se buscará hiperglucemia en la semana 24 a 28 de gestación. En aquellas con diabetes definida o tipo gestacional, se buscará con ultrasonido polihidramnios, malformaciones o bien alteraciones del crecimiento, así como determinación de los niveles de hemoglobina glucosilada A1c.

Protección específica Control metabólico antes del embarazo y en las primeras semanas del mismo, para disminuir la frecuencia de malformaciones. Ya en el embarazo se debe mantener un control metabólico óptimo de la madre, con dieta e insulina, para disminuir la morbimortalidad del binomio. En esto también infl uirá la detección de los factores de riesgo ya señalados, así como el tratamiento oportuno de complicaciones, que son más frecuentes en las diabéticas que en la población general.

PERIODO PATOGÉNICO
Etapa subclínica. Fisiopatogenia En la diabetes gestacional el control de la glucosa materna es el factor más importante para determinar la afectación en sus hijos, estos embarazos presentan un patrón de adaptación metabólica diferente pudiendo desarrollar una resistencia periférica a la insulina; así como disminución en el número de receptores de insulina lo que resulta en una progresiva rancia a la glucosa y aumento de insulina sérica hasta 10 veces más que previo al embarazo. La insulina materna no atraviesa la barrera placentaria, es la hiperglucemia materna la que lleva a hiperglucemia en el feto lo que provoca hiperplasia de las β del páncreas e hiperinsulinemia fetal, esto tiene un efecto anabólico y mitogénico. También se incrementa los niveles de aminoácidos maternos transfiriéndose al feto. El incremento de insulina y leptina se asocia a incremento en la síntesis de grasa y glucógeno que se deposita en los tejidos más sensibles que son el tejido adiposo, músculo, hígado, corazón y suprarrenales. También se estimula el metabolismo basal con incremento del consumo de oxígeno que lleva a un estado de hipoxia fetal que produce incremento de catecolaminas endógenas lo que aumenta la producción de eritropoyetina (a esta eritropoyesis extramedular se debe la hepatomegalia) y eritrocitos fetales, a su vez esta poliglobulia puede producir hiperviscosidad que incrementa el riesgo de complicaciones trombóticas con mayor afectación de la vena renal, cerebral o intestino lo que incrementa el riesgo de enterocolitis necrotizante, también a esto se debe la hipertrofi a del miocardio mayor a nivel septal. Se ha observado también que existen cambios en el desarrollo placentario a nivel de vellosidades coriónicas, con un incremento en la distancia para la difusión de oxígeno materno-fetal que también contribuye en una disminución del fl ujo sanguíneo uterino al lecho placentario en un 35 a 45%, sobre todo en los estadios avanzados de diabetes como las clases G, H, R y T de White, y contrario a la macrosomía, en estos casos de insuficiencia útero-placentaria que interfi eren con la nutrición fetal pueden producir como consecuencia, retardo en el crecimiento



Etapa clínica Los signos clínicos pueden observarse in utero al detectar malformaciones o alteraciones relacionadas o posterior al nacimiento a nivel de diferentes órganos y sistemas.

Características físicas: La macrosomía defi nida como peso mayor a 4 000 g o somatometría por arriba de la percentil 90 de las curvas de crecimiento intrauterino; se observa en un 15 a 45% de los casos principalmente de las clases A, B y C de White, cuando hay obesidad materna o incremento ponderal mayor a 15 kg y pobre control metabólico entre las semanas 20 a 30 de gestación. La glucosa fetal se mantiene en 20 a 30 mg/dL por debajo de la materna, pero es a partir de la semana 20 que este incremento sostenido provoca hiperplasia de los islotes pancreáticos e incremento de insulina y otros factores proinsulina (IGF-1, IGFBP-3), se incrementa la síntesis de ácidos grasos y glucógeno que son depositados en los tejidos sensibles, por lo que además de abundante panículo adiposo (20% del peso corporal es grasa en comparación con 12% en RN normales) mayor en el área interescapular, otras de las características físicas o fenotipo de estos RN es un aspecto pletórico, facies de luna llena, hipertricosis en la cara y orejas; giba en la parte posterior de cuello; pliegues de extremidades muy marcados, viceromegalias como hepatomegalia e hipertrofi a a nivel del tabique interventricular (> 5 mm en el 30%) este último por lo general asintomático y reversible en aproximadamente 2 a 6 meses. Puede haber hipotonía. Debido a la macrosomía pueden presentarse complicaciones al nacimiento como trabajo de parto prolongado y extracción difícil por distocia de hombros, fractura con riesgo de presentar lesiones asociadas al nacimiento como fractura de clavícula, de húmero, lesión del plexo braquial o parálisis del nervio frénico. Hasta un 30% se pueden complicar con asfi xia perinatal ya sea por la alteración vascular útero-placentaria o por la misma macrosomía por lo que es importante la detección de sufrimiento fetal ya sea de forma prenatal con prueba de no estrés o perfi l biofísico y de forma postnatal con toma de gasometría y de pH al momento del nacimiento.

Malformaciones congénitas. Ocurren en 6 a 9% de los HMD es decir 2 a 4 veces más frecuente que en la población general. HIPERINSULINEMIA MADRE PLACENTA FETO Anticuerpos contra insulina Glucosa Aminoácidos Insulina y otros factores Proliferación de vellosidades Espacio intervelloso Flujo sanguíneo Hba1c Oxígeno Polihidramnios Macrosomía Organomegalia Maduración pulmonar HbF Cambio a HbA Lipogénesis Captación de oxígeno Parto prematuro Asfixia y trauma al nacer Cardiomiopatía obstructiva SDR, taquipnea transitoria Movilización lípida RECIÉN NACIDO ? Producción hepática de glucosa Hipoglucemia HIPOXIA Eritropoyetina Eritropoyesis Eritrocitosis Viscosidad sanguínea Niveles elevados de HbA1c (mayor a 6%) en las primeras 16 semanas de gestación se relacionan con la presencia de malformaciones congénitas, valores entre 7 y 8.5%, incrementan el riesgo un 5% pero si los niveles son mayores a 10% el riesgo de malformaciones congénitas se incrementa hasta un 22%, de estas malformaciones 5 a 8% suelen ser graves que llevan a muerte perinatal. La frecuencia de las malformaciones también incrementa de acuerdo a la gravedad de la diabetes materna como en la clase F que se ha reportado una frecuencia de 33% de los casos. Las dos terceras partes corresponden a malformaciones del SNC y cardiacas, en orden de frecuencia:
a) sistema nervioso central: anencefalia, mielomeningocele, holoprosencefalia;
b) cardiopatías congénitas: transposición de grandes vasos, coartación de aorta y defectos del septum interventricular;
c) alteraciones músculo esqueléticas: regresión caudal, anormalidades vertebrales, hipoplasia femoral;
d) gastrointestinal: atresia anorrectal, colon izquierdo hipoplásico;
e) genitourinario: agenesia renal, duplicación de ureteros, hipospadias.
Los HMD con malformaciones muestran cariotipo normal.

Alteraciones metabólicas Hipoglucemia. Es la más frecuente y se observa en 30 a 50% de los HMD; el diagnóstico se establece cuando la glucemia es < 40 mg/dL, en las primeras 72 h, sin importar la edad gestacional; después de las 72 h, todas las cifras < 54 mg/dL son anormales. En general ocurre en las primeras 6 a 24 h de vida, pero puede extenderse hasta 72 h, por lo general es transitoria y con frecuencia asintomática. En los RN más afectados puede ser sintomática, grave y prolongada, por la presencia de hiperinsulinismo, disminución de la producción de glucagón y depresión de la respuesta de catecolaminas en respuesta a la hipoglucemia. En los RN con retardo en crecimiento, la hipoglucemia se presenta en el mismo periodo y se asocia además a pobres depósitos de glucógeno hepático. Los síntomas que presentan son difi cultad respiratoria, diaforesis, apnea, letargia, pobre succión, rechazo al alimento, temblores, cianosis, crisis convulsivas, llanto agudo o alteración de conciencia.
Hipocalcemia. Se presenta en 10 a 25% de los HMD; o hasta en un 50% de los HMD insulinodependientes, por lo general es temprana (primeras 48 a 72 h) y asintomática. No tiene relación con la hipoglucemia y se puede asociar a prematurez o asfi xia. Se considera secundaria a una disminución de la respuesta de la hormona paratiroidea y/o a hipomagnesemia. Se manifi esta por irritabilidad, temblores fi nos, hipertonía y crisis convulsivas y se debe diferenciar de hipoglucemia, sepsis, hipomagnesemia o daño a nivel neurológico. El diagnóstico se establece con nivel sérico de calcio total < 8 mg/dL en el de término o < 7 mg/dL en el pretérmino, o más específi co con iCa inferior a 3.5 mg/dL. Un segmento Qtc mayor de 0.4 seg, o con corrección del origen de T (QoTc) mayor de 0.2 seg, son sugestivos.

Hipomagnesemia: sospechar en hipocalcemia que no responde a tratamiento y en casos de agitación después de las 24 h de vida.

Alteraciones respiratorias El hijo de diabética tiene mayor riesgo de SDR por el efecto adverso de la insulina sobre la síntesis de los fosfolípidos, componentes del surfactante. Con el mejor cuidado de la diabética, este problema ha disminuido en forma significativa hasta en un 30% en los últimos años, gracias también a la posibilidad de evaluar el grado de madurez pulmonar del feto, aunque en estos casos, el SDR se puede presentar aun con índices de completa madurez como una relación lecitina esfi ngomielina de dos o más; para esto es más útil la determinación de fosfatidilglicerol cuya presencia, sin dudas, la confirma. Otro problema del HMD es la taquipnea transitoria, quizá debido a que se obtienen con más frecuencia por cesárea. El diagnóstico se establece por los signos clínicorradiológicos, y su vigilancia se hace por clínica y un monitoreo gasométrico.

Alteraciones hematológicas La policitemia, defi nida por un hematócrito central > 65%, se presenta en 30% de los HMD. La hiperglucemia e hiperinsulinemia crónicas estimulan el metabolismo basal y de esta forma el consumo de oxígeno lo que incrementa la producción de eritropoyetina y eritrocitos, la pologlobulia produce hiperviscocidad sanguínea lo que incrementa el riesgo de complicaciones trombóticas. Se manifi esta por rubicundez, plétora, difi cultad respiratoria, letargia, hiporreactividad, temblores, crisis convulsivas, apnea, taquicardia, cardiomegalia; se puede asociar a enterocolitis necrosante y trombosis vascular, en especial a nivel de vena renal. La hiperbilirrubinemia se presenta de 20 a 25% de los HMD. Se debe tanto a la policitemia como a la asfi xia, prematurez e incremento de la destrucción de los eritrocitos, los cuales parecen tener problema de composición de su membrana. Puede haber trombocitopenia por ocupación medular o défi cit de hierro (65%) por redistribución con incremento en el riesgo de alteración del neurodesarrollo.

Alteraciones cardiovasculares Cardiomiopatía hipertrófi ca (CMH). Presente en 38% de los HMD. La mayoría de las veces es asintomática o puede haber difi cultad respiratoria, taquicardia, soplo sistólico ocasional; un pequeño porcentaje tiene insufi ciencia cardiaca grave por la obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo. El diagnóstico se establece por ecocardiograma que muestra hipertrofi a septal asimétrica y de ambos ventrículos, con una relación septum: pared posterior del ventrículo izquierdo de 1.3 o mayor; también puede mostrar la obstrucción del tracto de salida. En general, las manifestaciones clínicas desaparecen en 1 a 3 semanas. las alteraciones del ultrasonido en 2 a 6 meses. Este estudio se debe realizar a todos los HMD con signología cardiorrespiratoria para evaluar el grado de cardiomiopatía y descartar malformaciones cardiacas asociadas.

Hipertensión pulmonar persistente. Se debe a la acción de catecolaminas endógenas y de prostaglandinas que aumentan el tono muscular de los vasos pulmonares y también a un retardo en la adaptación cardiopulmonar. Se manifi esta por insufi ciencia respiratoria grave, cianosis a pesar de oxigenación y ventilación agresiva. El diagnóstico se efectúa por gasometrías preductal y posductal, por prueba de hiperoxiahiperventilación o por ecocardiograma. El manejo es similar a los otros casos (véase apartado respectivo).

Miocardiopatía hipóxica: secundario al incremento del consumo de oxígeno del miocardio, llevando a isquemia subendocárdica y de músculos papilares, mayor en la zona de irrigación de la arteria coronaria derecha, subendocardio de ventrículo derecho y porción posterior del ventrículo izquierdo. Los signos pueden ser inespecífi cos o llevar hasta choque cardiogénico e infarto a miocardio. El electrocardiograma es de utilidad diagnóstica.

Otras complicaciones Muerte fetal no esperada. De todas las muertes que ocurren secundarias a diabetes el 30 a 40% son causadas por malformaciones congénitas, 20 a 30% aunadas a complicaciones de la prematurez y 20 a 30% por asfixia intrauterina. La incidencia de muertes fetales tardías ha disminuido por el control metabólico materno adecuado. La teoría considerada es que la hiperglucemia más los niveles altos de insulina eleva el consumo de oxígeno, produce acidosis y muerte. Otros problemas que se ven con más frecuencia en el HMD son rechazo al alimento o difi cultad en su alimentación, trombosis vascular, en particular de vena renal, o síndrome de colon izquierdo hipoplásico.

PREVENCIÓN SECUNDARIA
Diagnóstico precoz y tratamiento oportuno Es factible realizar el diagnóstico prenatal de algunos problemas, como identifi car el riesgo de SDR o gran parte de las malformaciones a través de la medición de estriol y fetoproteína en la madre y, en especial, por ultrasonido fetal seriado; por este último método se evalúa también el crecimiento fetal. Después del parto se buscarán en forma intencionada las complicaciones para un tratamiento oportuno y evitar problemas mayores o secuelas en el RN; así, se investigarán lesiones por trauma obstétrico. Si hubo asfi xia perinatal, se vigilará la función renal, digestiva y del SNC. Se medirá la glucemia semicuantitativa, al nacer y cada 2 h, en las primeras 12 h de vida; si hay sospecha o el neonato tiene datos de hipoglucemia, se hará en forma cuantitativa. También debe evaluarse en forma rutinaria el hematócrito a las seis horas y se medirá Ca y bilirrubinas en los primeros días, de acuerdo a la signología. En caso de problema respiratorio, la vigilancia clinicorradiológica y gasométrica es básica para establecer el diagnóstico y decidir la conducta terapéutica adecuada. Aunque la frecuencia de cardiomiopatía hipertrófi ca es alta, sólo se recomienda el ecocardiograma para aquellos RN con signología, dada la autolimitación del problema. Por todo lo anterior, la mayoría de los HMD ameritarán manejo inicial en la UCIN o intermedios, en donde es importante establecer un ambiente térmico neutro y vigilar las constantes vitales en forma estrecha. En ausencia de problema importante, en particular de asfi xia o respiratorio, se recomienda iniciar la vía oral en forma temprana con solución glucosada al 5% dentro de las dos primeras horas.

Hipoglucemia. Se tratan tanto los RN sintomáticos como los asintomáticos. Se administran intravenoso 2 mL/kg de glucosa al 10%, continuando con una infusión de 6 a 8 mg/ kg/min. En caso necesario, se puede aumentar en forma gradual hasta 12 a 15 mg/kg/min, para lo que se requiere una vena de calibre grueso. No deben usarse bolos de glucosa al  25 o 50%, ni suspender el aporte de soluciones en forma brusca, por la posibilidad de hipoglucemia de “rebote” por la respuesta exagerada de insulina del HMD. Algunos casos graves pueden ameritar esteroides del tipo de hidrocortisona a dosis de 5 mg/kg cada 12 h IV, glucagón o diazóxido para contrarrestar hiperinsulinismo. La alimentación enteral mejora el control glucémico, si no se encuentra contraindicación para dar alimentación es mejor iniciarla y los niveles de glucosa se mantienen estables, durante 12 h se puede iniciar descenso de aporte de glucosa en 1 a 2mg/kg/min cada 3 a 6 h continuando con control glucémico.

Hipocalcemia. En muchos se resuelve en forma espontánea de no ser así se hará con con gluconato de Ca al 10%, VO o IV a 200 a 500 mg/kg/día (18 a 45 mg/kg de Ca elemento). En los RN con apnea, crisis convulsivas o tetania por hipocalcemia se les administra un bolo intravenoso de 100 a 200 mg/ kg de gluconato de calcio, en forma lenta y con vigilancia de la frecuencia cardiaca, seguidos de 200 a 500 mg/kg/día ya sea vía oral o intravenosa. La hipocalcemia sintomática que no responde al tratamiento puede deberse a hipomagnesemia, la cual se corrige con dosis de 50 a 100 mg/kg (0.1 a 0.2 mL/kg de sulfato de magnesio a 50%) en bolo intravenoso. La dosis de sostén es de 50 a 100 mg/kg/día VO o IV. Si se da oral tiene que diluirse 1:5 por su alta osmolaridad.

Síndrome de dificultad respiratoria (SDR). Este problema se trata con surfactante exógeno, aunque no hay mucha experiencia en los HMD. El resto del tratamiento está dirigido a mantener una oxigenación adecuada, y una ventilación óptima, ya sea sólo con CPAP o apoyo ventilatorio en los casos graves. Además se mantendrá el equilibrio metabólico en general, el ácido-base, las condiciones hemodinámicas y un control térmico adecuado, así como vigilar y tratar las múltiples complicaciones de estos pacientes (véase apartado específi co).

Policitemia. Los pacientes asintomáticos se tratarán si su hematócrito es de 70% o más, mientras que los RN con síntomas lo harán con un hematócrito mayor de 65%. El tratamiento consiste en extraer un volumen predeterminado de sangre con reposición isovolumétrica, ya sea con solución salina al 0.9% o con solución de Hartman o, menos frecuentemente, con plasma. El cálculo del volumen a extraer puede hacerse por medio de una fórmula a razón de 10 a 20 mL/kg.

Hiperbilirrubinemia. Su tratamiento se enfocará a evitar factores contribuyentes, como asfi xia o ayuno prolongado, corregir la policitemia y otros problemas. La terapéutica específi ca será la fototerapia o exsanguinotransfusión, de acuerdo a los niveles de bilirrubina en sangre.

Cardiomiopatía hipertrófi ca. En caso de ser sintomática y mostrar insuficiencia cardiaca obstructiva, amerita el uso de β-bloqueadores del tipo del propranolol a dosis de 0.5 a 1 mg/ kg/día, repartida cada seis horas, además de las medidas generales propias de la insufi ciencia cardiaca. El uso de digoxina está contraindicado en estos casos. La CMH asintomática es de evolución benigna, se resuelve en los primeros 15 días y no amerita tratamiento. Algunos HMD tienen insufi ciencia cardiaca grave al nacer, la que se ha asociado con asfi xia, hipoglucemia e hipocalcemia; tales pacientes responden a la asistencia ventilatoria y corrección de las alteraciones metabólicas. Limitación del daño El diagnóstico oportuno y la atención inmediata y adecuada de las complicaciones será en general la mejor forma de prevenir el daño. La vigilancia estrecha de los niveles de glucosa, Ca y Mg evitarán secuelas de orden neurológico secundarias a las crisis convulsivas. La detección y corrección del hematocrito elevado impiden secuelas a nivel renal y cerebral por fenómenos trombóticos. El tratamiento de los niveles elevados de bilirrubina en forma adecuada impide el daño neurológico secundario a ésta.
PREVENCIÓN TERCIARIA
Rehabilitación El HMD corresponde a un grupo de RN con un riesgo mayor para secuelas de diferente orden, en comparación al resto de la población neonatal. Los programas de neuroestimulación temprana y de rehabilitación se harán de acuerdo al área afectada; es probable que el área psicomotriz sea la que requiera mayor atención.
ACTIVIDADES SUGERIDAS Investigar, a través del expediente clínico neonatal, las complicaciones más frecuentes en el HMD en hospitales de segundo y tercer nivel de atención y correlacionarlas con el control metabólico de la madre.
 NIVELES DE ATENCIÓN
Primario. El médico general debe documentar factores de riesgo para diabetes mellitus en la mujer embarazada o que desea embarazarse, llevará a cabo el control metabólico antes del embarazo y en las primeras semanas para disminuir al máximo el riesgo de malformaciones congénitas. Buscará alteraciones de la glucosa, en especial en las semanas 24 a 28 de gestación.
Secundario. El ginecoobstetra vigilará a aquellas pacientes con un riesgo perinatal más elevado, en particular con diabetes gestacional. El pediatra asistirá al RN y establecerá la detección oportuna y tratamiento de las complicaciones.

Terciario. El médico materno-fetal atenderá a las pacientes con diabetes mellitus en estadios avanzados, de acuerdo a la clasifi cación de White, vigilando en forma estrecha el bienestar fetal. El neonatólogo asistirá al RN en el momento del parto y lo vigilará los primeros días de vida hasta documentar que el proceso de adaptación es adecuado. 

Clasificación del melanoma cutáneo

Clasificación del melanoma cutáneo
En relación a las características clínicas e histológicas, el melanoma. Se puede dividir en 3 subtipos principales: propagación superficial, melanoma nodular y lentigo maligno.
 Melanoma de propagación superficial (SSM). SSM es el más tipo común de melanoma que representa aproximadamente el 70% de los casos. Está relacionado con la exposición intermitente al sol y se localiza más a menudo en la parte posterior de las piernas de Las mujeres y en la espalda de los hombres. Super difusión Los melanomas pueden surgir de novo o en asociación con un nevo. Desde el punto de vista clínico, este cáncer muestra variedad de colores incluyendo marrón, gris, negro, violaceus, Rosa y raramente azul o blanco. El contorno de la lesión suele ser fuertemente marginado con uno o más peninsulares irregulares protuberancias La superficie puede tener una pápula palpable o una Nódulo que se extiende varios milímetros sobre la superficie de la piel.
Melanoma Nodular (NMM). Representa el 5% de melanomas y con mayor frecuencia se produce en el tronco y las extremidades de Pacientes en la quinta o sexta década de la vida; Es más Es común en los machos que en las hembras. Los melanomas nodulares son A menudo ulcerado no tiene una fase de crecimiento radial pero sí Solo tiene una fase de crecimiento vertical correlacionada con más rápida. Crecimiento y mayor tasa de metástasis (5). Clínicamente, NMM tiene un color marrón, negro o azul-negro relativamente uniforme;  Puede presentarse como un nódulo de superficie lisa, como un ulcerado. Pólipo o como una placa elevada con contornos irregulares. En casi el 50% de los casos, la NMM puede ser acromática. Es relacionado Con la exposición intermitente al sol. Histológicamente, La NMM se caracteriza por un predominio de la dermis invasiva Tumor. Un componente intradérmico puede estar presente pero se sobrepone directamente al melanoma invasivo. El tumor es De pequeños nidos y agregados de células cancerígenas. Juntos forman el nódulo tumoral global
Melanoma de lentigo maligno (LMM). LMM representa el 4% al 15% de los melanomas cutáneos y, a diferencia de los NMM y SSM, se correlaciona con la exposición al sol a largo plazo y el aumento edad este cáncer puede evolucionar La dermis papilar . Clínicamente, muestra una variedad de Colores negro, marrón o marrón sobre un fondo. Tiene Contornos irregulares y aunque el tumor es muy Grande y plano, un foco de invasión puede ser detectado como un Pápula Se localiza principalmente en el cuello y cabeza. Histológicamente, se caracteriza por una proliferación de células. que se localizan en las capas basales de la epidermis.
Melanoma lentiginoso acral (ALM). Este cáncer de piel es Poco frecuente, representando el 5% de los melanomas en blanco. personas, pero es el tipo más común de melanoma entre Pacientes asiáticos, hispanos y africanos. Típicamente, afecta Pacientes ancianos, con predominio femenino. ALM es Localizada principalmente en piel glabra y piel adyacente de dígitos, palmas y plantas; por lo general involucra el lecho ungueal de El dedo gordo o pulgar
Melanoma desmoplásico (DM). Melanoma desmoplástico Ocurre a menudo en individuos entre los 60 y 70 años, se eleva en la cabeza y el cuello, pero puede ocurrir en una Variedad de zonas cutáneas y mucosas. Es un poco más Comúnmente en los hombres, el melanoma desmoplásico puede ser Amelanótica y puede presentarse como un eritematoso o pálido o Nódulo o placa de color destellante que surge en la piel dañada por el sol. Este cáncer es positivo para S100 y puede ser difícil diferenciar el melanoma desmoplásico del tejido cicatricial Porque las células S100-positivas también pueden verse en cicatrices dérmicas.

Este cáncer a menudo muestra infiltración nerviosa y es caracterizado por altas tasas de recurrencia debido a su alta Crecimiento infiltrativo y frecuente invasión perineural. Tiene un alta incidencia de recidiva local pero rara vez hace metástasis a los ganglios linfáticos; Sin embargo, tiene una propensión a Metástasis a los pulmones  También se han descrito otras formas raras de melanoma, en particular el melanoma de células del globo, el melanoma mixoide, melanoma osteogénico, melanoma rabdoide.

HISTORIA CLINICA -NEUROLOGIA


  • HISTORIA CLINICA:
  • NOMBRE: GENERO: EDAD:  RESIDENCIA:   OCUPACION: ESTADO CIVIL: SERVICIO. FECHA DE INGRESO:
  • MOTIVO DE CONSULTA:
  • ANTECEDENTES HEREDOFAMILIARES:
  • ANTECEDENTES PERSONALES NO PATOLOGICOS:
  • ANTECEDENTES PERSONALES PATOLOGICOS:
  • SIGNOS VITALES:T/A:   FC:   FR:       TC:
  • EXPLORACION FISICA:INSPECCION GENERAL
  • PIEL:
  • CABEZA Y CUELLO:
  • OJOS, NARIZ Y BOCA:
  • OIDOS:ABDOMEN:
  • CARDIOVASCULAR:
  • PULMONES:GENITALES:
  • EXTREMIDADES:  
  • NEUROLOGICOSNIVEL DE CONCIENCIA:Resultado de imagen para escala de glasgow

  • LENGUAJE:
  • A.     ARTICULACION DE PALABRAS:
  • B.      FLUIDEZ:
  • C.       COMPRENSION:
  •  FUNCIONES MENTALES:
  • A.      ORIENTACION
  • B.      MEMORIA:
  • C.      CALCULO:
  • D.      LECTURA:
  • E.      ECRITURA:
  • F.      PENSAMIENTO ASTRACTO: 
  • NERVIOS CRANEALES.
  • -l PAR (OFALTORIO):
  • -ll PAR (OPTICO):
  • A.      CAMPO VISUAL:
  • B.      AGUDEZA VISUAL:
  • C.      FONDO DE OJO:
  • D.      REFLEJO CONSENSUAL:
  • -lll, lV, Vl  PAR (OCULOMOTOR, TROCLEAR Y ABDUCEN):
  • A.      MOTILIDAD OCULAR:
  • B.      ACOMODACION:
  • -V PAR (TRIGEMINO)A.     
  • RAMA SENSITIVA:B.      
  • RAMA MOTORA: -
  •  C.      Vll PAR (FACIAL)
  • A.      RAMA SENSITIVA:
  • B.      RAMA MOTORA:
  • C.       -Vlll PAR (VESTIBULO-COCLEAR):-lX PAR GLOSOFARINGEO Y X PAR (VAGO):-Xl PAR (ESPINAL):-Xll PAR (HIPOGLOSO):
  • SISTEMA MOTORA.      
  • TONO:  
  • B.      FUERZA:
  • MIEMBRO SUP. LADO DERECHO:
  • MIEMBRO INF. LADO DERECHO:
  • MIEMBRO SUP. LADO IZQUIERDO:
  • MIEMBRO INF. LADO IZQUIERDO:
  • BABINSKY:REMPROFUNDOi.          
  • BICIPITAL C 5-C6                              IZQ:           DER:
  • ii.          ESTILO RADIAL. C5- C6:                 IZQ:            DER:
  • iii.          PATELAR   L3-L4:                             IZQ:            DER:
  • SENSIBILIDAD:
  • CEREBELO: 

El síndrome de Guillain-Barré (SGB)

El síndrome de Guillain-Barré (SGB) consiste en una polineuropatía autoinmune, Es una enfermedad que cursa con parálisis aguda secundaria a la inflamación de nervios periféricos y raíces nerviosas.Es la causa más frecuente de la parálisis flácida en niños previamente sanos. Relación H/M 1.5:1.3 El pico más alto de incidencia es en la tercera edad y el menor en niños.

Se han identificado autoanticuerpos contra gangliósidos involucrados en el daño de la mielina y en su producción por las células de Schwann, se postula que son generados como parte de una reacción cruzada contra las proteínas de los axones dentro del marco de la respuesta inmune contra agentes infecciosos como Campylobacter jejuni.  También se ha sugerido involucro de células T a través de desmielinización asociada a la acción de macrófagos. La presencia de anticuerpos contra ciertos gangliósidos específicos, como la N-acetilgalactosaminil, se han asociado a ciertos fenotipos clínicos como debilidad predominantemente distal, ausencia de afección de nervios craneales y de alteración sensitiva, además otros autores han descrito su asociación a neuropatía axonal motora.

Existen diferentes fenotipos clínicos, sin embargo la presentación clásica del SGB se caracteriza por parestesias y debilidad simétrica ascendente de las extremidades inferiores en horas o días. En casos más graves involucra los brazos y los músculos de la respiración. Los síntomas iniciales, en orden de frecuencia, son: inestabilidad en la marcha (45%), dolor neuropático (34%) e incapacidad para caminar (24%).
Neuropatía axonal sensorial-motora
Síndrome de Miller Fisher
Polineuropatía cranialis

Los estudios electrofisiológicos son las pruebas diagnósticas más sensibles y específicas, muestran anormalidades que indican involucro multifocal desmielinizante:
• Bloqueo parcial de la conducción, anormalidad temprana más frecuente. • Velocidad de conducción disminuida, reflejan el segmento desmielinizado.
• Dispersión temporal anormal.
• Latencia distal prolongada.

La terapéutica del SGB incluye la plasmaféresis (PF) y la gammaglobulina intravenosa (GGIV). Es crucial determinar el momento en el que el paciente con SGB debe ingresar a la unidad de terapia intensiva y cuándo ser asistido con ventilación mecánica. Durante la fase inicial del SGB todos los pacientes requieren monitorización estrecha, de la tensión arterial, frecuencia cardiaca, función de esfínteres y función respiratoria. Además se recomienda la evaluación seriada de las pruebas de función pulmonar, principalmente en aquellos pacientes con mayor riesgo de desarrollar falla ventilatoria.

sábado, 9 de febrero de 2019

ENFERMEDAD ACIDO PEPTICA


ENFERMEDAD ACIDO PEPTICA

DEFINICION
Es la solución de continuidad de la mucosa del tubo digestivo en los sitios donde esta en contacto con el acido (esófago, estomago e intestino)
Dentro de la Enfermedad Acido Peptica:
Ulcera
Gastritis
Cancer
GENERALIDADES
Es producida por diferentes mecanismos patogénicos que involucran los efectos de ácido sobre la mucosa.
Las condiciones como el reflujo de ácido, dañan la mucosa del esófago, y también causan potencialmente lesión del tejido laríngeo con el desarrollo sub siguiente de síntomas pulmonares.
Influyen en la calidad de vida y la productividad de los afectados, son causas comunes e importantes de morbilidad y mortalidad.
Aproximadamente el 40% de adultos en los Estados Unidos se quejan de una crisis mensual, el 20% semanal, y aproximadamente el 7% de acidez diaria.
FISIOPATOLOGIA
Anormalidades de la secreción ácida y en la supresión de ácido.
Hipersecreción gástrica, asociada con Gastrinoma de Zollinger- Ellison, Hiperplasia de las células G, y un aumento de la masa de células parietales, con un desbalance entre la gastrina y la somatostatina, persiste como un punto importante en la enfermedad ácido-péptica.
Hipersensibilidad colinérgica y la dominancia parasimpática están relacionadas con la estimulación no solamente del ácido clorhídrico sino también con la pepsina, lo cual actúa como un cofactor en el desarrollo de erosiones en la mucosa gástrica.
El stress psicológico, fumar, el consumo de alcohol, el uso de AINEs, incluyendo la aspirina, bifosfonatos orales, el cloruro de potasio, medicamentos inmunosupresivos, y la disminución de los niveles de prostaglandinas relacionados con la edad.
El aislamiento del H. pylori y su identificación lideran las investigaciones acerca del papel de la inflamación y la cascada de citoquinas asociada a la secreción gástrica.   
ANATOMIA-FISIOLOGIA
Mucosa gástrica:
Menos de un milímetro de espesor, es la estructura interior de la pared del estómago.
Recubre por dentro la muscular que se encuentra separada por la submucosa, en la que discurren los vasos sanguíneos.
Está constituida por el epitelio superficial (que incluye glándulas y criptas), la lámina propia (tejido conjuntivo muy vascularizado e inervado) y la muscularis mucosae.

ANATOMIA-FISIOLOGIA
Desde el cardias hasta el píloro, el epitelio superficial recubre tres partes funcionalmente distintas del estómago:
Cardias, donde existen células productoras de moco;
Fundus y Cuerpo que comprende células parietales u oxínticas secretoras de ácido clorhídrico, y células principales secretoras de pepsinógeno;
Antro pilórico con células productoras de moco y células D productoras de somatostatina.
ANATOMIA-FISIOLOGIA
Principal estímulo fisiológico de la secreción ácida = Ingestión de alimentos.
Regulación de la secreción ácida del estómago se divide en tres fases:
Fase cefálica: comprende componentes corticales e hipotalámicos gobernados por activación vagal.
Fase gástrica: estimulación de receptores químicos y mecánicos de la pared gástrica.
Fase intestinal: liberación de pequeñas cantidades de gastrina y otros péptidos que estimulan la secreción ácida ante la presencia de alimento en el intestino delgado proximal.
La secreción ácida basal o interdigestiva se considera una cuarta fase, pero no se relaciona con la ingestión de alimentos; alcanza un máximo de secreción alrededor de las 24 horas y un mínimo a las siete horas.
ANATOMIA - FISIOLOGIA
Alimento con alto contenido proteínico = Las células parietales que contienen glándulas oxínticas = Incrementa la producción de ácido clorhídrico de cero a aproximadamente 20 a 40 mmol/hora.
Este incremento es mediante la liberación de neurotrasmisores, como acetilcolina, péptido liberador de gastrina, la hormona gastrina y por el mediador paracrino histamina.
La estimulación de la producción de ácido por la célula parietal requiere que varios estimuladores actúen con receptores específicos localizados en la  membrana de la célula parietal o en células cercanas a las parietales que influyen en la función  de la célula parietal.
ANATOMIA - FISIOLOGIA
Productos hidrolizados de una dieta proteínica  = Liberan gastrina al flujo sanguíneo hacia las células G = Inducen a las células enterocromafines histamínicas a liberar histamina = Se difunde a las células parietales y activan a los receptores H = Generan señales mediadas por Calcio y AMP cíclico.
Calcio y AMP cíclico = Llevan a la activación de la bomba de protones en las células parietales que se localiza en la región apical (luminal) de la membrana celular.
Bomba de protones es una ATPasa que secreta H+ intercambiándolo por K+ con un gran gasto de energía para la célula.
ANATOMIA - FISIOLOGIA
Dos descubrimientos recientes esclarecieron el mecanismo de control del ácido.
Las células que mayormente regulan a las células parietales son las células enterocromafines = Contienen la mayor cantidad de histamina de la mucosa gástrica.
Administración de fármacos que bloquean el acceso de histamina de las células enterocromafines hacia su receptor H en las células parietales vecinas = Reduce la secreción ácida, incluso la inducida por la comida y tumores productores de gastrina.
Gastrina = Aumenta la secreción ácida = Receptor de gastrina CCKB localizada en la célula enterocromafin = Liberando Histamina en la vecindad de las células parietales.
El estímulo vagal (neural) de la secreción ácida parece estar mediado tanto por el péptido liberador de gastrina como por acetilcolina, lo anterior quizá actúa a nivel del ganglio de la submucosa gástrica y finalmente en la célula parietal.
ULCERA PEPTICA

DEFINICION
Es definida histológicamente como un defecto de la mucosa que se extiende más allá de la muscularis mucosae, debido a la secreción de pepsina y ácido gástrico.
La mayoría existen en el estómago y el duodeno proximal mientras que menos comúnmente en el esófago inferior, el duodeno distal o el yeyuno.
Es una lesión de la mucosa gastrointestinal mayor de 5 mm que penetra la muscularis mucosae; puede encontrarse en el esófago, el estómago, el píloro, el bulbo duodenal y el duodeno posbulbar.


DEFINICION DE LAS GUIAS DE PRACTICA CLINICA
GENERALIDADES
Principios del siglo XX = Estrés y dieta.
Se fundó en la lesión que causaban las secreciones digestivas, como el ácido gástrico y las pepsinas (de ahí el nombre de úlcera péptica).
En 1971, Sir James Black identificó un subtipo de receptores para histamina (receptores H) que parecían ser el principal mediador de la secreción ácida gástrica.
En 1980 = Desequilibrio entre los factores agresores de la mucosa gástrica  (ácido-pepsina) y factores protectores de ésta (prostaglandinas, moco, flujo sanguíneo, producción de bicarbonato).
En 1982 = Warren y  Marshall aislaron un organismo espiral productor de ureasa en la  interfase entre el epitelio gástrico y el gel mucoso que parecía tener relación causal con la  úlcera péptica, particularmente la úlcera duodenal.
GENERALIDADES
Pruebas para descartar la existencia de Helicobacter pylori en todos los pacientes con úlcera péptica activa o con el antecedente de enfermedad ulcerosa.
Para la mayoría de los pacientes es apropiado contemplar la enfermedad ulcerosa como una complicación tratable (y curable) de una infección bacteriana crónica.
Sin embargo, en años recientes, especialmente en Estados Unidos,  se ha incrementado el número de pacientes con úlcera péptica sin evidencia de infección por H. pylori, por lo que no debemos olvidar que además existen otros factores de riesgo de la  enfermedad ulcerosa péptica.
EPIDEMIOLOGIA
Enfermedad extremadamente común.
En el pasado la prevalencia se estimaba en aproximadamente 10% en Estados Unidos.
La incidencia parece haber descendido en la última década, principalmente la relacionada con hospitalizaciones, complicaciones y muertes asociadas con úlcera péptica.
Los estudios epidemiológicos sugieren que la disminución de las úlceras en la década de 1990 quizá se relaciona, en parte, con el uso de fármacos antisecretores.
Es uno de los trastornos gastrointestinales más comunes y con un alto costo, resultante en $10 mil millones de dólares en los EE.UU, por año. 
A pesar de que la incidencia de la  úlcera péptica disminuye por al incremento de la terapia de erradicación contra Helicobacter pylori, aun aflige a varios millones personas todos los años. 
CAUSAS DE ULCERA PEPTICA
Pueden dividirse en cuatro categorías mayores:
Úlceras inducidas por H. pylori;
Úlceras secundarias al uso de antiinflamatorios no esteroides (AINE); 
Condiciones de hipersecreción (síndrome de Zollinger-Ellison),
Úlceras  idiopáticas.

Además, las úlceras gástricas y duodenales pueden ser consecuencia, aunque con mucha menor frecuencia, de enfermedades crónicas (enfermedad de Crohn, mastocitosis sistémica), alcoholismo, cáncer, infecciones virales (herpes simple, citomegalovirus) y el consumo de cocaína.
FACTORES DE RIESGO
ULCERA DUODENAL

EPIDEMIOLOGIA
Prevalencia aproximada de 6 a 15% en la población general.
Es más común que la gástrica, tanto en varones como en mujeres, y la relación actual es de 1:1.
Su mayor frecuencia es alrededor de los 40 años de edad.
La evolución natural sin tratamiento es la curación.
Alrededor de 60% de las úlceras duodenales recidivan a un año, y 90% de éstas en los primeros tres meses.
En la mayor parte son benignas (99%).
GENERALIDADES
En 1982, se descubrió “H. pylori” (antes Campylobacter pyloridis), demostrando una alta correlación con gastritis antral y con úlcera duodenal, y que la erradicación de este germen disminuía las recurrencias.
La infección por H. pylori parece ser un requisito para que ocurra la úlcera duodenal en ausencia de otros factores predisponentes, como el uso de AINES o el Síndrome de Zollinger Ellison, con una correlación de 95%.
Otros estudios reportan 15 a 20% de las personas con H. pylori tendrán úlcera, por lo que se deduce que existen otros factores implicados, como las características del huésped, la variabilidad de las cepas, así como la participación de otros aspectos patogénicos.
ULCERA GASTRICA

GENERALIDADES
Mayor incidencia en el sexto decenio de la vida, con discreta mayoría en varones (1.1:1).
Tasas de secreción ácida normales o disminuidas en comparación con controles sin úlcera.
La concentración de gastrina sérica es ligeramente superior a lo normal en una proporción importante de pacientes con úlcera gástrica.
La aclorhidria es rara en la úlcera gástrica benigna.
GENERALIDADES
Alrededor de 10% de los sujetos con úlcera gástrica también pueden tener úlcera duodenal, y en estos casos el patrón de secreción ácida es similar al de los individuos con esta última.
La úlcera gástrica no asociada con AINE se vincula con infección por H.pylori en 70%.
Se relaciona con vaciamiento gástrico retardado y regurgitación del contenido duodenal.
Los AINE ocasionan 25% de las úlceras gástricas.
A diferencia de la úlcera duodenal, puede ser maligna en un porcentaje mayor (10%) y esto depende, a menudo, de su localización: las malignas se encuentran principalmente cercanas a la unión esofagogástrica.
MANIFESTACIONES CLINICAS
Dolor epigástrico en conjunto con un grupo de síntomas conocidos como dispepsia (náuseas, vómito, pirosis, eructos).
Epigastralgia ardorosa, aparece de 2 a 5 horas postprandiales o en Ayuno.
Dolor nocturno que se alivia con los alimentos, antiácidos o agentes antisecretores.
Exploración física irrelevantes.
La exploración física no es útil en la úlcera péptica no complicada.
El dolor epigástrico a la palpación, con hiperestesia, es un dato poco sensible e inespecífico.
MANIFESTACIONES CLINICAS
STDA = Hematemesis, Melena o Hematoquezia.
Vómito de retención = Abundante, fétida, sin bilis y con partículas de alimentos sin digerir posprandiales = Obstrucción de tubo digestivo alto.
Anorexia, Perdida de peso significativa no intencionada y el Ataque al estado general = Datos de alarma.
Dolor abdominal superior persistente, radiado hacia el dorso = Penetración de la úlcera.
Síndrome de abdomen agudo = Perforación de la úlcera = Contraindica la endoscopia.
DIAGNOSTICO
Serie esofagogastroduodenal
Endoscopia gastrointestinal
Prueba de Urea C13 o C14 en aliento
Prueba de Antigeno vs H. Pylori en heces

SERIE ESOFAGOGASTRODUODENAL
Menos costoso
Mas disponibilidad
Sensibilidad y Especificidad en Ulcera péptica = > 90%
Se utilizan con mucho menor frecuencia.
Con contraste único pueden diagnosticar úlcera duodenal aproximadamente en 80%; las series con doble contraste detectan hasta 90% de las úlceras duodenales.
Sensibilidad disminuye en úlceras pequeñas (< 0.5 cm), cuando hay cicatrices Previas y en pacientes posoperados.
ENDOSCOPIA GASTROINTESTINAL
Patrón de referencia para el diagnóstico de la úlcera péptica, además, es un método de diagnóstico etiológico (biopsias) y tiene posibilidades terapéuticas.
Sospecha de Úlcera, sobre todo gástrica, ya que hasta 8% de estas úlceras gástricas de apariencia benigna radiológicamente pueden ser malignas.
Edad > 55 años.
Síntomas de alarma = Disfagia, Odinofagia, Hematemesis, perdida de peso, etc.
Confirmación de curación de Ulcera gástrica.
Prueba rápida de Ureasa, para diagnostico de infección por H. Pylori.
Biopsia para descartar CA en úlcera.
OTROS ESTUDIOS ASOCIADOS
Anemia ferropénica = STDA
Sangre Oculta en Heces positiva

HASTA MAÑANA

HELICOBACTER PYLORI

HELICOBACTER PYLORI
Bacteria gramnegativa espiral en forma de varilla.
Crece mejor en Ph neutro o discretamente alcalino (pH 7-8) y a una temperatura de 33 a 40°C.
Es móvil con seis flagelos unipolares.
Se encuentra en la capa de moco y se une a la mucosa gástrica, pero no la invade.
La colonización de la mucosa disminuye de manera importante el contenido de moco gástrico mediado por la producción de citosinas y proteasas extracelulares; al colonizar la mucosa gástrica ataca a los receptores de las células epiteliales.
Se asocia de manera contundente con gastritis crónica antral y con úlcera duodenal, también se ha vinculado con úlceras gástricas, ERGE, linfoma que se origina en el tejido linfoide asociado a las mucosas y al adenocarcinoma de estómago.
HELICOBACTER PYLORI
Factores que permiten la colonización:
Ureasa = Hidroliza la urea en amonio y neutraliza el ácido.
Gran movilidad por medio de flagelos
Diversos aspectos de adherencias (adhesinas lipoproteínicas)
Grupo sanguíneo de Lewis fijador de ácido siálico y hemaglutininas.
Gran capacidad de adquirir hierro y su respuesta al estrés (como desintoxicación de radicales libres de oxígeno, baja actividad antigénica de lipopolisacárido y proteasas que bloquean la acción de IgA).
PAPEL DE H. PYLORI EN LA FISIOPATOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD DIGESTIVA ALTA
La infección por H. pylori se relaciona invariablemente con gastritis crónica activa que afecta a la mucosa del antro (píloro) y quizá siempre con gastritis menos severas que afectan la mucosa oxíntica (cuerpo).
En la mayoría de los casos la infección se vuelve crónica por no tratarse con antimicrobianos.
En una minoría de pacientes, la gastritis progresa a gastritis atrófica con metaplasia intestinal.
Esta infección lleva a una disminución en la secreción ácida a lo largo de meses, y algunos individuos temporalmente tienen aclorhidria.
PAPEL DE H. PYLORI EN LA FISIOPATOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD DIGESTIVA ALTA
La erradicación de H. pylori con agentes antimicrobianos incrementa la secreción ácida gástrica.
La hipoclorhidria también incrementa la secreción gástrica de bicarbonato en individuos infectados con H. pylori, lo que podría explicar la aparente protección contra la ERGE y sus complicaciones en individuos infectados por H. pylori y el incremento en la incidencia de ERGE posterior a la eliminación de H.  pylori.
Del mismo modo, los pacientes con úlcera gástrica benigna (no secundaria al uso de AINE) infectados por H. pylori tienen gastritis crónica y, a menudo, hipoclorhidria.
Una paradoja es la úlcera duodenal; la mayoría de los pacientes están infectados con H. pylori, pero la secreción ácida tiende a estar elevada y puede normalizarse después de la eliminación de la infección por H. pylori.
Los pacientes con úlcera duodenal tienen menor riesgo de cáncer gástrico cuando hay infección crónica por H. pylori; sin embargo, en contraparte, la infección crónica de esta bacteria con o sin úlcera gástrica incrementa el riesgo de cáncer.
TRASMISIÓN DE LA INFECCIÓN POR H. PYLORI
Se trasmite principalmente durante la infancia.
Drumm y sus colaboradores:
Grupo de niños infectados con H. pylori, 74% de los padres, 83% de las madres y 55% de los hermanos también estaban infectados.
Grupo control de niños que no estaban infectados por  H. pylori: 26% de los padres, 13% de las madres y 6% de los hermanos estaban infectados.
Con  el uso de tipificación de ADN, Bamford demostró que los diferentes miembros de la familia estaban infectados por la misma cepa de bacteria.
Estudios realizados en Sudamérica evidencian que el agua contaminada es la mayor fuente de infección en algunas  Areas. Sobreviven más de 48 horas.
Forma más común de trasmisión es de persona a persona en la mayor parte del mundo, y que las rutas de trasmisión son fecal-oral y oral-oral.
EVIDENCIA QUE SUSTENTA LA RELACIÓN CAUSAL ENTRE HELICOBACTER PYLORI Y ENFERMEDAD ULCEROSA PÉPTICA
Cuatro líneas de evidencia que soportan el papel central del H. pylori y enfermedad ulcerosa péptica:
Historia natural de la infección por H. pylori: la inflamación histológica del estómago está asociada con la detección de H. pylori en más de 90% de los casos. En países desarrollados se ha demostrado que los individuos con gastritis e infección con H.  Pylori puede aparecer una úlcera péptica en una tasa de 1% por año.
Datos epidemiológicos: Estados Unidos, 90% de los pacientes con úlcera duodenal y 70% de los pacientes con úlceras gástricas están infectados con H. pylori.
EVIDENCIA QUE SUSTENTA LA RELACIÓN CAUSAL ENTRE HELICOBACTER PYLORI Y ENFERMEDAD ULCEROSA PÉPTICA
Efecto del tratamiento y curación de la infección por H. pylori en úlcera péptica: la  evidencia más importante que sustenta la relación causa-efecto entre úlcera péptica y  H. pylori es que la curación de esta infección altera la evolución natural de la úlcera péptica.
Tasa de recurrencia de la úlcera después de la erradicación de H. pylori es menor a 10% comparada con una recurrencia de aproximadamente 70% en pacientes en los cuales la úlcera fue tratada con terapia ácido-inhibitoria solamente.
Frecuencia de úlceras gástricas en caso de infección con H. pylori: Cáncer  gástrico (adenocarcinoma) apareció en 37% después de 14 meses.

Existe evidencia de que la asociación epidemiológica entre enfermedad péptica ulcerosa y H. pylori está cambiando.
Algunos estudios sugieren que la prevalencia de H. Pylori asociada con úlcera duodenal es menor a lo que previamente se había reportado (95%).
Menos de 80%de los pacientes con úlcera duodenal estaban infectados con H. pylori en un estudio multicéntrico realizado en Estados Unidos.
Existe una baja prevalencia de infección con H. pylori en australianos con úlcera péptica.
Laine, en Estados Unidos, reporta una recurrencia de 20% (a seis meses) de úlcera péptica en pacientes con erradicación de H. pylori después de haber suspendido la administración de AINE.
INTERACCIONES ENTRE AINE Y H. PYLORI
Prostaglandinas = Aceleran la curación de las úlceras = Vía de la angiogénesis, Proliferación de las células epiteliales, Estimulación de la producción de moco y la Inducción de  factores de crecimiento, como el factor de crecimiento tisular-beta (TGF-β).
Konturek y sus colaboradores demostraron que el daño a la mucosa gástrica por aspirina es máxima a los tres días y disminuye en 60 a 75% alrededor del día 14.
En personas infectadas con H. pylori no hay adaptación de la mucosa y se mantiene a un nivel similar después del día 14.
Chan y sus colaboradores demostraron que la erradicación de H. pylori previa al inicio del tratamiento con AINE disminuye el riesgo de úlceras de aparición temprana (seguimiento por ocho semanas después de haber iniciado la terapia).
DIAGNOSTICO
El H. pylori sigue siendo la causa más común de úlcera péptica.
Los estudios no endoscópicos para el diagnóstico de H. pylori incluyen pruebas de anticuerpos (exámenes cuantitativos de seguimiento, serología cualitativa rápida en el consultorio y pruebas en heces fecales); de urea en aliento (C13 y C14), de urea sanguínea –13 y la de antígeno en heces.
Las pruebas de anticuerpos tienen menor seguridad que otras (sensibilidad global de 85% y especificidad de 79%), pero sus características de realización ocasionan Variaciones amplias.
Los estudios diagnósticos más utilizados son los de determinación de anticuerpos en suero o en heces fecales.
CULTIVO DE MUCOSA GASTRICA PARA IDENTIFICAR H. PYLORI
Identificación directa
Patrón de referencia para el diagnóstico de la bacteria.
Sensibilidad del cultivo es buena
NO ideal.
Requiere Endoscopia
PRUEBA DE UREA CARBONO 13 O CARBONO 14
Es en el aliento.
Diagnostico no invasivo de elección
Sensibilidad y especificidad > 90% para diagnosticar Infección por H. Pylori.
No requiere endoscopia.
Después del tratamiento de erradicación de H. pylori = control.

ANTÍGENO CONTRA H. PYLORI EN HECES
Diagnóstico de infección activa
Sensibilidad y Especificidad > 90% en pacientes no tratados.
No requiere Endoscopia
Después del tratamiento de erradicación de H. pylori.


TRATAMIENTO
Elemento clave = Control del ácido gástrico.
Objetivos de la terapia:
Alivio de los síntomas
Curación de la úlcera en la mucosa afectada (esófago, estómago y duodeno)
Prevención de la recaída.
TRATAMIENTO
Puntos determinantes en el tratamiento de éstos incluyen:
El descubrimiento del receptor de H2 de histamina y sus antagonistas funcionales.
La identificación de la enzima adenosina trifosfatasa (H+K+-ATPasa) y el desarrollo de inhibidores de la bomba de protones.
Confirmación de H. Pylori como un agente causal de la úlcera péptica con el desarrollo siguiente de los regímenes de erradicación con antibiótico eficaces.
TRATAMIENTO
Se divide en diferentes esquemas dependiendo del diagnóstico etiológico de las úlceras.
Tratamiento de úlceras relacionadas con H. pylori,
Asociadas con AINE
No relacionadas con H. pylori ni con el consumo de AINE.
ÚLCERAS RELACIONADAS CON H. PYLORI
Regímenes triples que contienen inhibidores de la bomba de protones y dos antibióticos consiguen tasas de erradicación más elevada de manera consistente.
Cepas resistentes a metronidazol por debajo de 15 a 25%. Estudios hispanoamericanos han reportado resistencia hasta en 43%.
IBP = Omeprazol, lansoprazol y Pantoprazol con resultados similares.

INDICACIONES ABSOLUTAS DE TRATAMIENTO DE ERRADICACION DE H. PYLORI
Úlcera péptica gástrica o duodenal, activa o no, con o sin complicaciones asociadas.
Gastritis atrófica y Metaplasia intestinal
Linfoma Gastricotipo B de la zona marginal.
Después de una resección gástrica parcial por cáncer.
Familiares de 1er. Grado de personas que han tenido Ca gástrico y tienen H. pylori.
Uso Cronico de IBP
Uso Cronico de AINEs en pacientes con antecedentes de Ulcera péptica, con o sin complicaciones y factores de riesgo asociados.
Purpura Trombocitopénica Idiopática y Anemia ferropénica de causa no explicada.
ÚLCERAS RELACIONADAS CON H. PYLORI
Tratamiento contra H. pylori no sólo cura las úlceras, lo más importante es que cambia la historia natural de la úlcera péptica, reduciendo la recurrencia alrededor de 75% en un año, y de 10% en años posteriores.
Actualmente se consideran tratamientos normativos la terapia triple basada en:
IBP dos veces al día, diariamente
Amoxicilina 1 g VO cada 12 hrs.
Claritromicina 500 mg VO cada 12 hrs.
El tratamiento se prescribe durante 10 a 14 días.
TRATAMIENTO DE PRIMERA ELECCION
Utilizar un triple esquema combinado con un IBP a doble dosis con 2 antibióticos por un periodo de 14 dias
Claritromicina 500 mgs VO c / 12 hrs.
Amoxicilina 1 gr VO c / 12 hrs.

TRATAMIENTO DE SEGUNDA ELECCION
Esquema cuádruple
IBP a doble dosis.
Tinidazol 1 gr VO c  / 12 hrs.
Tetraciclina 500 mgs VO c / 6 hrs
Bismuto 525 mgs VO c / 6 hrs
Tratamiento por 14 dias.
TRATAMIENTO SECUENCIAL
Se inicia con IBP a doble dosis + Amoxicilina 1 gr VO c / 12 hrs. Por 5 dias.
Se continua con IBP a doble dosis + Claritromicina 500 mgs, VO c / 12 hrs + Tinidazol 1 gr VO c / 12 hrs por 5 dias más.

TRATAMIENTO DE TERCERA ELECCION
IBP A DOSIS DOBLES
Azitromicina 500 mgs 1 tab VO c / 24 hrs.
Por 3 dias.
Continuando
lBP a dosis doble
Furazolidona 200 mgs VO c / 8 hrs.
Por 10 dias.

ÚLCERAS RELACIONADAS CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Úlceras endoscópicas se desarrollan en más de 45% de los pacientes que utilizan antiinflamatorios no esteroides no selectivos, en estudios de seis meses de duración.
Formación de las úlceras se disminuía significativamente con la administración concomitante de misoprostol, IBP y con el uso de inhibidores específicos de la ciclooxigenasa 2 (COX2).
Complicaciones graves de la úlcera = Hemorragia mayor, Perforación u Obstrucción.
ÚLCERAS RELACIONADAS CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Incidencia anual de 1 a 1.5% en los pacientes con artritis que tomaban AINES crónicamente.
Factores de riesgo relacionados con complicaciones graves son:
Edad > 60 años.
Uso concomitante de esteroides o anticoagulantes
Dosis elevadas de múltiples AINE
Antecedente de enfermedad ulcerosa, de hemorragia del tubo digestivo alto o de enfermedad cardiovascular.
El riesgo de complicaciones se incrementa de  manera directamente proporcional con el aumento en la dosis de AINE.

ÚLCERAS RELACIONADAS CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Primer paso en el tratamiento es eliminar o disminuir la dosis de AINE.
El uso de Misoprostol está aprobado para la prevención de úlceras en personas con alto riesgo de padecerlas.
Las úlceras se curan con el uso de dosis altas de antagonistas de receptores H2 o Inhibidores de la bomba de protones.
Si el AINE no puede suspenderse, entonces se prefieren los IBP para la curación de las úlceras.
Misoprostol = Es un análogo semisintético de la prostaglandina E utilizado para la prevención y tratamiento de las úlceras gástricas y duodenales, También produce Abortos.
ÚLCERAS RELACIONADAS CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
En la terapia de mantenimiento el omeprazol se asoció con menor recaída comparado  con misoprostol.
La administración de medicamentos inhibidores de la ciclooxigenasa 2 (COXIB) disminuye las tasas de úlcera gástrica, aunque de manera modesta (2 a 7%).
El uso de inhibidores de COX-2, en asociación o no con otro AINE para incrementar el efecto, junto con un inhibidor de la bomba de protones por largo tiempo, ofrece ser un tratamiento eficaz pero altamente costoso.
ÚLCERAS NO VINCULADAS CON H. PYLORI NI CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Estudios recientes demuestran que el porcentaje de úlceras pépticas idiopáticas se ha incrementado, sobre todo en Estados Unidos.
Un estudio prospectivo de 2394 pacientes con úlcera duodenal estudiados entre 1991 y 1994 reveló que en 27% eran H. pylori negativos y negaban el consumo de  AINE.
En 1998 un metanálisis realizado en estadounidenses reportó que después de la erradicación de H. pylori se encontró úlcera duodenal por endoscopia a los seis meses con H. pylori negativo y sin consumo de AINE en 20% de los pacientes.
ÚLCERAS NO VINCULADAS CON H. PYLORI NI CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Existen respuestas potenciales para este suceso:
Posibilidad de consumo de AINE que no estén reportándose por parte de los pacientes,
Enfermedad de Crohn.
Estados hipersecretores
Existencia de otras especies de H. pylori aún no detectables o cultivables
ÚLCERAS NO VINCULADAS CON H. PYLORI NI CON ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDES
Úlceras idiopáticas deben tratarse de la misma manera que se trataban antes del descubrimiento de H. pylori.
Inhibidores de la bomba de protones o Antagonistas de los receptores H2.
Tienen alto riesgo de recurrencia después de suspender la terapia antisecretora.
La terapia aguda está indicada de seis a ocho semanas, por lo que estos pacientes deben ser vigilados y, si existen síntomas, debe  reiniciarse la terapia antisecretora y mantenerla durante largo tiempo.
INHIBIDORES DE LA BOMBA DE PROTONES
ANTAGONISTAS DE LOS RECEPTORES H2
COMPLICACIONES

Probablemente el mayor cambio en el tratamiento de las complicaciones de las úlceras en las dos décadas pasadas es la disminución en la necesidad de tratamiento quirúrgico.
Debido a que después del tratamiento endoscópico de la complicación, las complicaciones pueden ser prevenidas con la erradicación de H. pylori.
Las complicaciones descritas son hemorragia, obstrucción gástrica, principalmente en el píloro, perforación y rara vez penetración.
INDICACIONES DE ACTO QUIRURGICO
Pacientes intolerantes a los medicamentos.
Pacientes que no cumplen con los regímenes de medicación.
Pacientes con riesgo de complicaciones:
Trasplantados.
Dependientes de esteroides o AINES
Úlceras gástricas o duodenales gigantes
Falta de cicatrización de la úlcera.
Pacientes con recidivas durante la terapia de mantenimiento.
Pacientes con múltiples cursos de medicamentos.